la religion
(...) La religión era eso: quitarle el peligro a la vida pretendiendo quitarle el pecado. Un quitar la vida, en realidad. La religión presentaba siempre el peligro como pecado y el pecado como peligro, en un pobrísimo juego dialéctico, de manera que predicaba una moral de la seguridad y el resguardo, con respaldo final en el cielo (como el respaldo de terciopelo azul de los sillones de algunos de los frailes). Pero aquellos frailes de los sillones no podían eliminar el encanto de la vida, su llamada, su perfume, y entonces hacían dentro de la congregación, en los patios y en los salones, una lamentable imitación de la vida, y llegaban para decirnos: todo lo que encuentras afuera lo encuentras aquí. Pero yo no encontraba allí una acequia para bañarme desnudo, ni una novia improvisada y deparada por Miguel San Julián( mi amigo) ni unos poetas eróticos y sentimentales como los que compraba en la puerta del mercado o encontraba en la habitación azul. El afán de rodear la vida de seguridades, de vallas, para que nadie se pierda ni se ausente, lleva al zócalo final del cielo, que es también como una red azul para salvarse de la caída en la muerte. Y siempre la sonrisa de los frailes, el vuelo de sus hábitos, la humildad sonrosada de sus pies, el olor a sopa, la pulcritud de sus congregantes, las insignias, los cuadros de honor, los trofeos, los torneos en la cancha grande, con calor de cal, ahogo de pared, clima de polvo, refriega de hombres y solo hombres, risas y gritos, confinamiento y castidad. Y una vez al mes, la revista, en la que, a pesar de todo, me habría fascinado publicar unos versos, una prosa, algo(...)
(fragmento extraido de "Las ninfas", de Francisco Umbral)

Solid dijo
O existís y sos una loca bárbaras o sos el mejor fake con el que me crucé en mi vida. De todas maneras me divierten los chats con vos. Y yo no soy una mala incluencia, soy un buen interlocutor. Saludos.
29 Septiembre 2006 | 02:47 AM